Insuficiencia venosa: por qué las piernas "pesan" y qué hacer al respecto
Hay un síntoma que escucho todas las semanas en el consultorio: "doctor, se me cansan las piernas para la tarde" o "tengo como una hinchazón que no me baja". Casi siempre estamos hablando de lo mismo: insuficiencia venosa. Y aunque suena a algo menor —"son várices, nada más"— vale la pena entenderla bien, porque mal manejada puede terminar en úlceras que tardan meses en cerrar.
Vamos por partes.
#¿Qué es exactamente la insuficiencia venosa?
Las venas de las piernas tienen una tarea difícil: llevar la sangre de vuelta
al corazón, en contra de la gravedad. Para lograrlo cuentan con válvulas que se
abren y cierran, evitando que la sangre retroceda. Cuando esas válvulas fallan
—o cuando la pared de la vena pierde elasticidad—, la sangre se acumula en las
piernas. Eso genera presión elevada dentro de las venas (hipertensión venosa),
y de ahí vienen los síntomas: pesadez, hinchazón, dolor que mejora al elevar
las piernas, hormigueo, cambios de color en la piel y, en los casos más
avanzados, úlceras.
Es importante separar dos escenarios que a veces se mezclan en la consulta:
- Insuficiencia venosa superficial: afecta las venas safenas y sus ramas,
las que están justo debajo de la piel. Es la que más comúnmente vemos como
venas varicosas visibles.
- Insuficiencia venosa profunda: compromete el sistema venoso profundo,
muchas veces como secuela de una trombosis venosa profunda (TVP) previa. Acá el
tejido cicatricial que deja el coágulo daña las válvulas, y el cuadro tiende a
ser más severo: es lo que se conoce como síndrome postrombótico.
Ambas pueden coexistir en el mismo paciente, y de hecho no es raro que así
sea.
#¿Qué tan frecuente es?
Mucho más de lo que la gente cree. La mayoría de las personas tiene, en algún
grado, signos de enfermedad venosa —desde arañitas leves hasta várices más
marcadas—, y es notablemente más común en mujeres que en hombres. El riesgo
también aumenta con la edad, así que no es raro que se vaya notando más después
de los 40 o 50 años.
#Factores predisponentes
- Antecedentes familiares — el componente hereditario aparece en casi todos
los estudios como uno de los factores más fuertes.
- Sexo femenino — la relación mujer/hombre reportada ronda 2:1 o 3:1 según
el estudio.
- Edad — el riesgo aumenta de forma progresiva, especialmente después de
los 50-60 años.
- Embarazo — por los cambios hormonales y el aumento de presión
abdominal.
- Obesidad y sedentarismo — aparecen en prácticamente todas las revisiones
como factores modificables clave.
- Bipedestación o sedestación prolongada — profesiones que exigen estar
mucho tiempo de pie o sentado.
- Tabaquismo — dejar de fumar se asocia a menor progresión de la
enfermedad, según al menos un estudio que encontré, aunque el mecanismo exacto
todavía se discute.
- Trombosis venosa profunda previa — es la causa principal de la
insuficiencia venosa profunda.
- Alteraciones hormonales — anticonceptivos, terapia de reemplazo
hormonal.
- Traumatismos previos en miembros inferiores.
#Cómo prevenirla (o frenar su progresión)
La buena noticia es que varios de estos factores sí se pueden trabajar:
1. Movimiento regular. Caminar activa la "bomba muscular" de la
pantorrilla, que es en gran parte la que empuja la sangre hacia arriba. No hace
falta correr una maratón: caminar todos los días ya suma.
2. Evitar estar mucho tiempo parado o sentado sin moverse. Si tu trabajo te
obliga a eso, levantarte cada 30-60 minutos, aunque sea para dar unos pasos,
hace diferencia.
3. Elevar las piernas cuando sea posible, sobre todo al final del día.
4. Controlar el peso corporal. El sobrepeso aumenta la presión venosa en
los miembros inferiores.
5. Dejar de fumar, por su impacto general en la salud vascular.
6. Evitar el calor excesivo prolongado (agua muy caliente, exposición solar
directa prolongada en las piernas), porque dilata las venas y empeora los síntomas.
7. Medias de compresión, sobre todo en personas con factores de riesgo
conocidos (embarazo, antecedentes familiares, trabajos de pie).
#Tratamiento: qué dice la evidencia
Terapia de compresión. Es la piedra angular del tratamiento no quirúrgico,
con buen nivel de evidencia. La idea es simple: una media o vendaje que ejerce
presión graduada sobre la pierna ayuda a que la sangre vuelva mejor hacia el
corazón. El nivel de compresión que hace falta varía según qué tan avanzado
esté el cuadro —desde algo liviano para síntomas leves, hasta compresión fuerte
cuando ya hay una úlcera activa—, y eso lo define el médico tratante, no es
algo para autoindicarse.
Fármacos venotónicos (flebotónicos). Acá la evidencia es más heterogénea.
Hay revisiones Cochrane que respaldan cierto beneficio sintomático (reducción
de edema, pesadez), con un grado de recomendación C en algunas guías —es decir,
beneficio probable pero no tan robusto como la compresión. La fracción
flavonoide micronizada purificada es la que más aparece mencionada en las guías
europeas y americanas, aunque su impacto real en calidad de vida sigue en
discusión.
Intervención cuando la terapia conservadora no alcanza. Ablación térmica
con láser o radiofrecuencia, escleroterapia guiada por ultrasonido, y en menor
medida cirugía convencional. Estas técnicas han reemplazado en gran parte a la
cirugía clásica de "stripping" por menor tasa de complicaciones.
Cuidado de úlceras venosas activas. Requiere protocolo de curas específico
junto con compresión sistemática; no es algo que se resuelva solo con
pomadas.
#Secuelas si no se trata a tiempo
Cuando la insuficiencia venosa progresa sin control, las complicaciones más
relevantes son:
- Cambios tróficos en la piel: hiperpigmentación, dermatitis,
lipodermatoesclerosis (endurecimiento del tejido).
- Úlceras venosas: la complicación más temida, de difícil y lenta
cicatrización.
- Tromboflebitis superficial y, en casos de progresión hacia el sistema
profundo, mayor riesgo de trombosis venosa profunda.
- Sangrado de una varice, sobre todo en las más superficiales y
dilatadas.
- Síndrome postrombótico, cuando la causa de fondo fue una TVP: hinchazón
crónica, dolor, y en los casos más severos, úlceras de difícil manejo.
- Impacto en calidad de vida: varios estudios usando cuestionarios
validados (como el CIVIQ-14) muestran que el deterioro de calidad de vida se
correlaciona con el estadio clínico, aunque no siempre con el grado de reflujo
venoso medido por eco-Doppler. Es decir: la sensación del paciente y lo que se
ve en el estudio no siempre van de la mano, algo que en la consulta diaria
confirmo todo el tiempo.
#Para cerrar
La insuficiencia venosa no es solo un tema estético. Es una enfermedad crónica
y progresiva, pero con mucho margen de acción si se detecta a tiempo. Los
hábitos simples —moverse, no estar horas quieto, cuidar el peso— hacen más
diferencia de la que parece, y cuando hace falta tratamiento, la compresión
sigue siendo la herramienta con mejor evidencia detrás.
Si notás piernas pesadas, hinchazón que no cede, o venas que cambiaron de un
tiempo a esta parte, vale la pena una consulta con evaluación clínica y, si
corresponde, un eco-Doppler venoso.
Fuentes consultadas
- Manual MSD (versión pública): [Insuficiencia venosa crónica y síndrome postrombótico](https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-del-coraz%C3%B3n-y-los-vasos-sangu%C3%ADneos/trastornos-venosos/insuficiencia-venosa-cr%C3%B3nica-y-s%C3%ADndrome-postromb%C3%B3tico)
- MedlinePlus: [Insuficiencia venosa](https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000203.htm)
- SciELO Perú: [Insuficiencia venosa crónica en el adulto mayor](http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1018-130X2022000200145)
- SciELO México: [Factores de riesgo cardiovascular y su relación con la progresión de la enfermedad venosa crónica](https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2696-130X2024000200059)
- SciELO México: [La etapa de insuficiencia venosa crónica como predictor en el deterioro de la calidad de vida](https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2696-130X2025000200003)
- SciELO España (Angiología): [Prevalencia y factores de riesgo de la enfermedad venosa crónica en estudiantes de Medicina](https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0003-31702024000600003)
- AMF-semFYC: [Insuficiencia venosa crónica](https://amf-semfyc.com/es/web/articulo/insuficiencia-venosa-cronica-2)
- Guías de Práctica Clínica en Enfermedad Venosa Crónica, Capítulo Español de Flebología: [PDF](https://www.capitulodeflebologia.org/wp-content/uploads/2020/06/Guias-Practica-Clinica-Enfermedad-Venosa-Cronica_431.pdf)
- Cardioteca: [Diagnóstico y tratamiento no quirúrgico de la insuficiencia venosa crónica](https://www.cardioteca.com/cardiologia-clinica/6368-diagnostico-y-tratamiento-no-quirurgico-de-la-insuficiencia-venosa-cronica.html)

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