Se me hinchó una pierna: ¿cuándo puedo esperar y cuándo debería consultar?

La hinchazón de las piernas es muy frecuente. Puede aparecer después de pasar muchas horas sentado o de pie, con el calor o al final de una jornada larga.

Pero no todas las piernas hinchadas significan lo mismo.

Hay una diferencia que resulta especialmente importante:

¿Se hincharon las dos piernas o solamente una?

Esa sencilla pregunta puede ayudarnos a decidir qué hacer.

Si se hincharon las dos piernas

Cuando la hinchazón aparece lentamente, afecta ambas piernas y aumenta hacia el final del día, existen varias causas posibles.

Puede relacionarse con problemas venosos, algunos medicamentos, poca movilidad y determinadas enfermedades cardíacas, renales o hepáticas, entre otras causas.

Por eso, aunque muchas personas digan simplemente “tengo mala circulación”, no conviene asumir que ese es el motivo sin una valoración adecuada.

Una cosa que podemos hacer en casa es observar:

  • ¿La hinchazón desaparece o disminuye después de dormir?

  • ¿Es mayor al final del día?

  • ¿Ha aumentado progresivamente?

  • ¿Comenzó después de algún medicamento nuevo?

  • ¿Se acompaña de falta de aire?

  • ¿Ha aumentado rápidamente el peso corporal?

Estas observaciones pueden aportar información muy útil durante la consulta.

Si se hinchó solamente una pierna

Aquí debemos prestar un poco más de atención.

Una pierna puede hincharse por diferentes razones: problemas venosos, inflamación, infección, traumatismos, alteraciones linfáticas y otras causas.

Entre las posibilidades que debemos descartar en determinadas circunstancias está la trombosis venosa profunda.

Esto no significa que toda pierna hinchada tenga una trombosis.

Pero una hinchazón de aparición reciente en una sola pierna, especialmente si se acompaña de dolor u otros factores de riesgo, merece valoración médica.

¿Cuándo conviene consultar con rapidez?

Hay algunas situaciones en las que no es conveniente simplemente esperar:

  • Hinchazón repentina de una sola pierna.

  • Dolor importante asociado a la hinchazón.

  • Enrojecimiento o aumento marcado de temperatura de la extremidad.

  • Hinchazón que progresa rápidamente.

  • Fiebre acompañando los cambios de la pierna.

  • Falta de aire, dolor en el pecho, desmayo o deterioro general.

Especialmente ante falta de aire o dolor torácico de aparición reciente, la valoración debe ser urgente.

¿Necesito un ecodoppler?

No todas las personas con piernas hinchadas necesitan automáticamente un ecodoppler.

Primero hay que valorar cómo comenzó el problema, examinar la extremidad, conocer los antecedentes y determinar qué diagnóstico estamos intentando confirmar o descartar.

Cuando existe sospecha de trombosis venosa profunda, el estudio ecográfico venoso tiene un papel fundamental.

En otros pacientes puede utilizarse para estudiar insuficiencia venosa y planificar posteriormente su tratamiento.

Pero también existen situaciones en las que el origen de la hinchazón no está principalmente en las venas y habrá que orientar los estudios en otra dirección.

¿Debo usar medias de compresión?

Las medias de compresión pueden ser muy útiles en determinadas enfermedades venosas y en algunos pacientes con edema.

Pero “pierna hinchada = ponerse medias” tampoco es una buena regla.

Antes conviene conocer la causa y comprobar que no exista una situación en la que la compresión necesite una valoración previa.

Algo sencillo que puede ayudar mucho

Si la hinchazón es recurrente, antes de consultar puede resultar útil registrar durante algunos días:

1. A qué hora aparece.

2. Si afecta una pierna o ambas.

3. Si mejora durante la noche.

4. Si existe dolor.

5. Si hay cambios en el color o la temperatura de la piel.

6. Qué medicamentos está tomando.

Incluso una fotografía tomada aproximadamente a la misma hora en días diferentes puede ayudar a mostrar cómo evoluciona.

La idea más importante

Una pierna hinchada no es un diagnóstico.

Es un signo que puede tener diferentes explicaciones.

No hay que alarmarse ante cada episodio de hinchazón, pero tampoco acostumbrarse durante meses a algo que está cambiando sin preguntarnos por qué.

Primero intentamos entender la causa.

Después decidimos si necesita tratamiento, estudios o simplemente algunas modificaciones en los hábitos cotidianos.

Y esa forma de pensar puede evitarnos tanto consultas y estudios innecesarios como llegar tarde ante un problema que sí necesitaba atención.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entre Salud y Vida: un espacio pensado para cuidarte, informarte y acompañarte.

Insuficiencia venosa: por qué las piernas "pesan" y qué hacer al respecto

La tiroides: una glándula pequeña que puede cambiar mucho cómo nos sentimos